Tita Batres fue la encargada de mandar a apagar el micrófono a las mujeres que estaban debatiendo por la no privatización del agua.

 

En momento de enojo se levantó y ordenó a apagar las luces y el micrófono; para quitarle el derecho de palabra a la activista social. que le dijo, “falta de respeto por querer entregar la administración del agua a cúpulas empresariales”; a lo que #LadyIndignada reaccionó callando a la mujer. Que doble moral la de las areneras.