El presidente de la Repúbica Salvador Sánchez Cerén presentó su informe de logros 2018, en el que destacó que unas 450 mil personas han salido de la extrema pobreza durante su gobierno que culmina el 1 de junio del 2019.

La rendición de cuentas del trabajo que el gobernante salvadoreño ha realizado en el 2018, fue en Casa Presidencial, donde se refirió al crecimiento y desarrollo iniciado en El Salvador que avanza con pasos firmes, donde se destacan avances en materia de salud, educación, economía, seguridad, medio ambiente y gobernabilidad, y que se han traducido en beneficios directos para la población.

Desde el inicio de su gestión, en junio 2014, el mandatario impulsó un arduo trabajo por erradicar la pobreza, permitiendo reducir a la mitad la pobreza extrema para 2018, con lo cual alrededor de 450 mil personas salieron de esa condición.

“Durante estos cuatro años hemos creado las bases para un cambio estructural de la economía, dándole prioridad a tres elementos: infraestructura, energía eléctrica y estabilidad fiscal”, acotó.

Asimismo, destacó como logro el hecho de que el poder adquisitivo de los salvadoreños mejoró, ya que en 2017, por iniciativa, los trabajadores recibieron el mayor aumento al salario mínimo en la historia del país.

De igual forma, con los subsidios a la energía eléctrica, gas, agua potable y transporte, se apoyó a la economía familiar de los sectores de menores ingresos.

Para seguir elevando la calidad de vida de esos sectores, cerca de 300 mil personas accedieron al servicio de agua potable en sus casas, y alrededor de 200 mil tienen ahora nueva conexión de energía eléctrica.

Esta forma de gobernar, cercano a la gente, y poniendo como base las principales necesidades de los sectores más desprotegidos, le ha valido al actual gobierno el reconocimiento de organismos internacionales.

“El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó recientemente que la economía salvadoreña marcha bien, es pujante y crece en términos reales, superando su potencial como país”, explicó el gobernante.

Aseguró que la Fundación Hanns Seidel en un reciente estudio ubica a El Salvador como uno de los países más equitativos y con los más bajos niveles de desigualdad de Latinoamérica.

“También, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reconoció a El Salvador como uno de los tres países de América Latina con mejores prácticas en los programas de alimentación y salud escolar”, expresó Sánchez Cerén.

Para el mandatario estos reconocimientos son una clara evidencia que la confianza de la comunidad internacional hacia el país ha crecido.

De acuerdo al informe presidencial más de 66 mil familias que viven en los 100 municipios más pobres del país, reciben el bono de salud y educación. Las más beneficiadas son las mujeres jefas de hogar.

Señaló que su gobierno ha realizado la inversión social más grande de la historia en el desarrollo de la población joven, y que siempre las personas han estado en el centro de su gestión, y que ha dado prioridad a las más pobres y vulnerables.

Destacó que la economía familiar se benefició con el ahorro hasta el año pasado de más de 100 millones de dólares de gastos en farmacias privadas con el cumplimiento de la Ley de Medicamentos.

Finalmente, dijo Sánchez Cerén que su gobierno seguirá trabajando sin descanso durante los casi seis meses que faltan para cumplir los compromisos adquiridos, y que le han dado al país un rumbo definido para los próximos años.