La iglesia salvadoreña cuestionó el “lento” proceso para juzgar a los responsables del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero, cometido en 1980 por un escuadrón de la ultraderecha.

“El juzgado Cuarto de Instrucción de San Salvador evacúa en complicidad con la Fiscalía de una manera lenta e inefectiva (la causa penal), como que si no existiesen ya más de 38 años de inefectividad e inacceso a la justicia”, consignó este domingo 24 de noviembre Tutela de Derechos Humanos, del arzobispado de San Salvador, en un comunicado publicado en el Semanario Eclesial Orientación.

“En el presente sobra la creatividad para no hacer justicia, pero escasean las soluciones para un pueblo sediento de verdad, de justicia y de paz”, agregó el pronunciamiento.

San Romero, que fue canonizado por el papa Francisco el 14 de octubre como un férreo defensor de los derechos humanos, fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba una misa.

Tras ser derogada en 2016 la Ley de Amnistía, que detenía todo clamor de justicia por crímenes cometidos durante la guerra civil (1980-1992), en mayo de 2017 el juzgado Cuarto de Instrucción reabrió el caso de Monseñor Romero, pero fue hasta hace un mes que ordenó a la Fiscalía iniciar investigaciones sobre los posibles autores de dicho delito.

Ante esto, Tutela recordó que la Comisión de la Verdad, creada por la ONU para investigar los crímenes de la guerra civil, mencionó en su informe de marzo de 1993 al mayor Roberto D’Aubuisson (fundador de ARENA), a Amado Garay (quien condujo en un vehículo al asesino) y al capitán Álvaro Saravia (lugarteniente de D’Aubuisson), entre otros responsables.

En ese sentido, el juzgado dirigió el pasado 23 de octubre oficios a la Policía y a la INTERPOL para que “procedan a la búsqueda, ubicación y captura” de Saravia, quien años atrás confesó al periódico El Faro la manera en que se planificó y ejecutó el asesinato del primer santo salvadoreño.

“Reabierto el proceso penal contra Álvaro Saravia y todos aquellos implicados en el magnicidio de San Óscar Romero, solo nos queda exigir a la Corte Suprema de Justicia una pronta y cumplida justicia”, destacó Tutela.

Es de destacar que Tutela también reclama justicia para todos aquellos casos que hayan sido o no judicializados y retomados por la Comisión de la Verdad.

“Qué barreras ahora pueden utilizarse como excusas para no establecer la verdad jurídica y enjuiciar a todos los responsables de las graves violaciones a derechos humanos ocurridas durante el conflicto armado”, concluyó el organismo humanitario de la iglesia.

Por AFP