El Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom y la fundación española García Ibáñez beneficiaron con implantes cocleares a siete niños que tenían discapacidad auditiva, durante la tercera jornada de implantes que tuvo lugar esta semana en el país.

Un implante coclear es un producto sanitario de alta tecnología, que ayuda a personas sordas o con algún grado de discapacidad auditiva a escuchar, y es colocado en el oído interno a través de una operación.

Alfredo Bonilla, jefe de Otorrinolaringología del hospital Bloom, afirmó que ésta fue la jornada en la que más niños fueron beneficiados, luego que la fundación comenzará a trabajar en el país en el año 2010.

Por su parte, Luis García Ibáñez, presidente de la fundación, detalló que durante la primera jornada se realizaron cinco operaciones de implantes cocleares y seis en la segunda.

Tras la colocación de los implantes, el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral (ISRI) es el encargado del proceso de recuperación de los niños. El presidente del ISRI, Alex González, explicó ayer que durante cinco años la institución brinda terapia auditiva a los niños que han recibido un implante.

Los implantes cocleares tienen un costo que oscila entre $19 y $22 mil.

Durante el anuncio de la jornada, el presidente del ISRI afirmó que en el presupuesto de 2019, la institución incluirá la compra de dos implantes cocleares anuales para beneficiar a más niños en el país. En El Salvador, las jornadas de implantes cuentan con el apoyo de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas y la oenegé Ecosol.